Debate sobre los alimentos transgénicos. Crecimiento y evolución en España

Donaciano Dujo
Presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Castilla y León
Castilla y León es el granero de España. Los agricultores y ganaderos de la zona no pueden aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen los alimentos transgénicos porque la ley que los rige es europea. Desde la presidencia de ASAJA y en representación de los jóvenes que cultivan el campo, Donaciano Dujo asume que todo lo que sembramos se podría modificar para tener una variedad mayor: hacer los alimentos más resistentes a enfermedades, con mayor producción, menor coste y más rentabilidad.
Para la agricultura es importante la producción de transgénicos, pero ¿cuáles serían los beneficios de los OGM para la nuestra comunidad?
Lo que el sector agrícola y ganadero quiere es que se garantice, en todo caso, la seguridad en la producción y sobre todo la alimentación para ofrecer al consumidor el mejor producto. Esto solo lo pueden hacer las personas que conocen el ámbito de la ciencia. No se puede decir que un producto, alimento o semilla es bueno o malo y menos aún si se desconoce el tema.
Modificar genéticamente las semillas mejoraría el rendimiento, las condiciones de producción y la adaptación al terreno. Un ejemplo se da en nuestra comunidad, en la que desgraciadamente hemos vivido años de mucha sequía como 2017 o 2019. En este caso se podrían haber modificado los cereales para que fueran resistentes a la sequía o a determinados herbicidas como es el glifosato y podríamos tener más producción porque son resistentes a la sequía. Además, podríamos tener menos consumos de herbicidas porque siendo el cereal resistente al glifosato se podría tirar cuando está alto, eliminar las malas hierbas y que el cereal creciera perfectamente.
En cuanto a la ganadería se podrían modificar los genes de determinadas especies para que no tuviesen enfermedades como la brucelosis o tuberculosis, con todas las garantías científicas y sanitarias. Todo ello sin contar con una mayor rentabilidad debido a una mayor producción y a unos costes menores.
¿Qué cultivos transgénicos se implantarían o serían idóneos para implantarse en nuestra comunidad?
En Castilla y León no está permitido, pero en otros países del mundo sí que lo está, como por ejemplo en Estados Unidos y en la mayoría de países. La cuestión más burocrática que no permite la siembra de transgénicos y que cierra puertas es Europa. En el resto del mundo existe libertad para hacerlo. Aquí hablamos de los mayores cultivos: remolacha, maíz, patatas, todos los tipos de cereales, leguminosas, proteaginosas… En definitiva, podríamos ir poco a poco estudiando los temas y viendo cuáles se pueden modificar genéticamente dependiendo de las condiciones.
De una u otra forma todo está retocado genéticamente, los cereales, por ejemplo, que consumimos diariamente se han ido modificando los genes y variedades. Pero queremos dar un paso más, queremos hacerles modificar algunos cultivos para que sean resistentes a las sequías, enfermedades, herbicidas… Es decir, todo lo que sembramos se podría modificar para tener una variedad mayor, más resistentes a enfermedades, con mayor producción, menor coste y más rentabilidad.
¿En qué sectores beneficiaria especialmente la autorización para producir transgénicos en Castilla y León?
Principalmente al sector de la agricultura de secano, pero también al de regadío y al ganadero. El beneficio sería para todo lo que concierne a la agricultura y la ganadería y si es bueno para el sector también lo es para la comunidad. Estaríamos hablando de un beneficio mayor para todos.
Hoy dependemos mucho de productos que vienen de fuera, como es la soja, el maíz, o los cereales. Productos que nosotros no producimos y, si lo hacemos, es en poca cantidad. Pero si pudiésemos modificar estos elementos y los hiciésemos más resistentes a las sequías y enfermedades se aseguraría una mayor producción, dejaríamos este déficit atrás y por lo tanto lo que se conseguiría en nuestro propio país no se tendría que comprar fuera. Se generaría riqueza, mano de obra y Producto Interior Bruto, algo necesario y deseable para todos.
¿Cree que el futuro de la agricultura, también en nuestra comunidad, pasa por la legalización de productos transgénicos? ¿Por qué Europa es más restrictiva que el resto de países del mundo?
Las cosas poco a poco van cambiando. Europa no puede ser una isla dentro del mundo. No puede ser la que cuide de un mundo entero porque entonces se envejece, se empobrece y al final depende del resto del mundo. Hasta estos momentos en la Unión Europea, en España y en Castilla y León había muchas voces poco autorizadas pero muy “bocazas” que opinaban sobre todo y, entre otras cosas, sobre este tema. Decían que la agricultura contaminaba, que utilizaba productos de forma ilegal, que estaba perjudicando al medioambiente... Y apoyaban el abandono de los cultivos. Lo aseguraban personas que vivían cómodamente en la ciudad, que cobraban subvenciones por estudios de poca ética y ningún respaldo científico.
Vista la situación que nos encontramos ahora con la pandemia COVID-19 Europa se tiene que dar cuenta, junto con España y Castilla y León, de que tenemos que ser autosuficientes en la alimentación, porque si ahora no lo hubiésemos sido sin duda habríamos pasado hambre y eso sería mucho más peligroso que la propia enfermedad. Por eso se debería autorizar los productos transgénicos y producirlos en el territorio europeo.
Es una paradoja que la unión europea prohíba la utilización de semillas OGM, pero sí permita importar estos productos para el consumo. Un ejemplo es la soja transgénica que tenemos que importar para alimentar al ganado desde EEUU, Brasil o Argentina. ¿Por qué es importante hacer una política menos restrictiva para el cultivo de transgénicos?
Los políticos y los mandatarios europeos tienen que dejar de ser hipócritas, porque a nosotros no nos dejan producirlo, pero sin embargo pueden importar esos productos que se cultivan fuera. La soja, toda la que se consume aquí por nuestra ganadería, viene principalmente de EEUU, Canadá o Hispanoamérica y es transgénica. Toda la carne que viene de EEUU, Argentina, Canadá y que se consume en Europa y en España está alimentada con soja transgénica, por lo tanto, no tiene sentido que a nosotros no nos dejen producirlo, pero sin embargo se pueda comercializar lo que han producido otros países.
Europa se ha creído que éramos ricos, que no necesitábamos sectores primarios. Además, en Europa, se ha dado mucho poder a grupos animalistas y ecologistas, que a costa de pagarles con subvenciones lo que hacen es confundir a la opinión pública y engañar a los gobiernos con informes falsificados que no son reales y no tienen ningún valor científico a través de medios de comunicación y redes sociales. En definitiva, hemos abandonado sectores primarios, de toda la vida, que nos dan de comer y hemos favorecido voces contrarias que perjudican el buen hacer de la agricultura, ganadería y los sectores primarios.
¿Están fundados los argumentos de los ecologistas? ¿Por qué se produce esta tolerancia cero hacia la producción de transgénicos?
No, porque cuando critican al sector lo hacen desde el desconocimiento. Es la única herramienta que tienen para sobrevivir y, muchas veces solo lo hacen por hacerse notar. Los grupos animalistas y ecologistas viven para ello. No conocen la realidad del medio rural, de la agricultura y ganadería y tienen ideologías totalmente retrasadas y contrarias a la ética, sentido común y a la economía que tiene que darse para subsistir. Cuando defienden causas perjudiciales y sin sentido común están defendiendo su bolsillo y perjudicando la economía a nivel regional, español y mundial.
¿Son los grupos ecologistas los únicos responsables de esa intolerancia hacia la producción de transgénicos o existen otros intereses? Desde el punto de vista medioambiental ¿el uso de transgénicos reduciría el impacto al reducirse también el uso de insecticidas, herbicidas y pesticidas?
No, ellos son la voz que se escucha, pero también existen otros intereses de grandes multinacionales que producen semillas, herbicidas, fungicidas e insecticidas y que obtienen beneficio económico de ellos. Si se modificasen las semillas transgénicamente para que no les atacasen estos insectos, plagas o sequías estas multinacionales perderían buena parte del beneficio económico que tienen hoy con la venta de productos químicos. Por eso es mucho más ventajoso para el medio ambiente, mucho menos contaminante y mucho más productivo una semilla transgénica, con la que apenas se tendrían que utilizar herbicidas, insecticidas o fungicidas, que el actual modelo que tenemos de semillas, con las que hay que combatir tantas plagas.
En los últimos tres años ha habido dos sequías, ¿el uso de transgénicos paliaría el daño y las consecuencias del cambio climático?
El cambio climático es una realidad. Los cultivos transgénicos podrían mejorar las producciones en los años secos con respecto a lo que hay. Existen semillas transgénicas que son resistentes a la sequía y que con mucho menos pluviometría dan producción, cosa que las nuestras, que hoy en día sembramos, no hacen.
En relación con la PAC: en la siguiente reforma de La Política Agrícola Común ¿se contempla algún cambio sobre la normativa del uso de transgénicos?
Nadie sabe cómo va a ser la futura PAC en el momento en el que vivimos porque hasta ahora Europa y los países avanzados tenían una idea, pero con el COVID-19 la opinión ha cambiado. La actual PAC va a tener dos años de prórroga, pero a partir de estos dos los reglamentos europeos tienen que cambiar. En la actualidad la sociedad ha visto que el sector agrícola y ganadero tiene que trabajar para alimentarla y que, gracias a nuestro trabajo, ha habido comida en los supermercados. Eso lo han visto todos los políticos y por lo tanto podemos hablar de un antes y un después en esta situación.
La PAC se creó después de la Segunda Guerra Mundial para alimentar a la sociedad europea después de esa catástrofe, porque había hambre. Desde entonces hasta ahora se ha ido abandonando, se creía que la agricultura no era necesaria, que se podían importar alimentos de otros países. Ahora hemos visto que sigue siendo necesario que la agricultura abastezca de alimentos a la población de 500 millones de habitantes que tiene Europa. Por este motivo la tienen que fortalecer con presupuestos y con políticas favorables a la producción, entre ello los transgénicos.
Castilla y León es el granero de España, producimos el 60% del cereal de España, con lo cual los transgénicos en este alimento serían muy importantes para impulsar este sector agrícola en nuestra comunidad
Sí, la cosecha media en Castilla y León está entre 5,8 y 6 millones de toneladas de cereal y más un millón de maíz. Se trataría, como mínimo, de garantizar esta cosecha para todos los años y en caso de que viniesen mejores, superarla. Es decir, se debería aumentar la producción y ahorrar en costes. Esto beneficiaría al sector agrícola y ganadero porque podrían bajar los piensos, pero también beneficiaría el Producto Interior Bruto de toda la región. No olvidemos que Castilla y León, en sector agrícola y ganadero, aporta al PIB entre 5.000 y 6.000 millones de euros al año.
En este sentido, ¿ustedes han planteado al gobierno de España alguna reivindicación?
Sí. En esta materia la única organización agraria que se declara claramente a favor de los cultivos transgénicos es ASAJA. Como organización mayoritaria, tanto a nivel nacional como en Castilla y León, siempre se ha solicitado a los distintos gobiernos (autonómicos, nacionales y europeos) el permiso para legalizar los cultivos transgénicos. El problema reside en que, tanto a nivel español como europeo, no hemos conseguido que los gobiernos reaccionen y acepten esta propuesta, aún con estudios científicos que la avalan. Es ilógico e hipócrita que no se nos permita producirlo aquí, pero sin embargo sí se compre a otros países y se pueda consumir dentro de la Unión Europea. Es como si una familia echa a un hijo de casa, pero sin embargo admite a un forastero.
Durante la pandemia se está poniendo de relieve la creciente demanda de alimentos que exige a los productores ser muy competitivos para asegurar ese abastecimiento ¿Ayudaría el uso de transgénicos?
Sí, claro que ayudaría, no solo en el ámbito nuestro, sino en el ámbito mundial. No olvidemos que en el mundo se pasa mucha hambre, hay gente que muere, pero cada vez hay más habitantes. Por lo tanto, o bien producimos más o cada vez habrá más hambre. Como el terreno es limitado y no se puede extender, para producir en mayor cantidad la vía correcta es ser mejorar las infraestructuras, concretamente con mejoras genéticas tanto en la agricultura como en ganadería. Modificar genéticamente los cultivos, significaría una mayor producción y eso sería beneficioso en todos los aspectos.